Cómo mantenerte productivo cuando no tienes deadlines o fechas límite de entrega








Hay escenarios en que los trabajadores no tendrán fechas límite que los motiven a ser productivos. Algunos trabajos no requieren deadlines, al igual que ciertas tareas secundarias. La pregunta es, ¿cómo garantizar que estás haciendo tu trabajo cuando no tienes la presión de una fecha límite? A continuación, te decimos cómo mantenerte productivo cuando no tienes una deadline.

Trabajar sin una fecha límite específica es la realidad a la que se enfrentan muchas personas en los negocios. También se aplica a las personas que intentan crear una nueva empresa o lograr un sueño en su tiempo libre, sin fuerzas externas que las impulsen más lejos. Seguro quieres seguir siendo productivo incluso si sientes que tu lista de pendientes está en el limbo.

 

Establece tus propias fechas límite

Si trabajas mejor con fechas límite, ¡establece algunas por tu cuenta! No tienes que esperar a que tu jefe te diga cuándo terminar un proyecto para fijar algunos parámetros. Establecer una fecha de vencimiento en tu calendario online para ti mismo es una forma fácil de impulsar tu productividad.

Cuando se trata de crear tus propios plazos, cerciórate de ser realista. Tómate el tiempo suficiente para completar una tarea sin estresarte mucho. Poner demasiado en tu plato puede sustituir un trabajo de calidad por un trabajo hecho al vapor en un intento de cumplir con una deadline autoimpuesta.

En el otro extremo del espectro, los plazos demasiado lejanos pueden hacer que te vuelvas complaciente. Establece fechas límite en tu calendario en línea que te obliguen a ser productivo. No te concedas una ventana de tiempo tan grande que solo tenga que hacer un esfuerzo mínimo para lograr tu objetivo.

Analiza tus proyectos

La mayoría de los proyectos que no vienen con una deadline establecida son grandes o complicados por naturaleza. Es posible que el proyecto no tenga una fecha límite porque llevará un tiempo terminarlo, o debido a su tamaño y complejidad, no se consideran de alta prioridad. Si es tu caso, empieza por dividirlo en partes más manejables.

Quizá tu proyecto sea una compilación de datos de ventas de los últimos tres años. Eso es mucho para procesar en una sola vez. En lugar de pensar en esa tarea como un solo gigante, divídelo en partes más pequeñas. Intenta terminar los datos de un mes antes del fin de semana y continúa desde ahí.

Cuando una gran tarea se divide de esta manera, es mucho más fácil esforzarse para hacer las cosas. En lugar de perseguir una meta que está más allá de tu vista, puedes alcanzar metas más cortas y celebrar varias pequeñas victorias. Eso no solo es mucho más motivador, sino que, francamente, también es más fácil de lograr.

Desarrolla hábitos de productividad

Con deadline o no, el desarrollo de hábitos de productividad te ayudará a superar los días de trabajo. Si puedes incorporar una mentalidad productiva a tu vida diaria, podrás hacer las cosas independientemente de la fecha límite.

Por supuesto, si tienes un proyecto en puerta, es posible que tengas la costumbre para llevarlo a cabo. Usa ese proyecto como una oportunidad para comenzar a arraigar los hábitos que deseas mantener a largo plazo. Incluso trabajar en tus tareas diarias puede ayudarte a desarrollar los hábitos de productividad que deseas ver en ti mismo.

Por ejemplo, supongamos que tiene la mala costumbre de consultar las redes sociales cada vez que te atoras en un proyecto. Puedes reemplazar esa necesidad bebiendo un poco de agua o levantarte y hacer cinco flexiones para mantener tu cerebro concentrado en la tarea en cuestión.

Sigue trabajando en hábitos como estos y pronto se convertirán en algo natural, sin importar cuán difícil sea el proyecto que tengas o el límite de tiempo (o la falta de éste), que te hayan dado.

Trabaja en ráfagas

Supongamos que tu empleador te asignó un proyecto de investigación sin fecha límite. Te describen cómo esperan que sea y te piden que entregues un proyecto terminado siempre que puedas. Ahora tienes la tarea de resolver cómo hacer tiempo para un proyecto de este tipo y asegurarte de que realmente puedas armar algo antes de que alguien pregunte por tus avances.

Una de las mejores formas de hacer un proyecto en circunstancias como éstas es trabajar en ráfagas. Reserva una hora de tu tiempo cada día para trabajar en este proyecto. Durante ese tiempo, concentra toda tu atención en la tarea en cuestión. Este bombardeo de productividad te garantizará que siempre estés avanzando, incluso si es solo un poco cada día.

Encuentra tu 'por qué'

Quizás esto sea lo más importante que debes recordar. Encontrar tu 'por qué' y aferrarte a él te motivará a ser productivo sin importar qué pase. Además, generará la sensación de urgencia que normalmente te daría tener una fecha límite.

Mucha gente trabaja para mantener a sus familias. Si terminar ese proyecto extra o echar a andar tu startup hace que sea más fácil mantener a tu cónyuge e hijos, eso debería ser suficiente para que continúes sin una deadline. Querer dinero extra para viajar por el mundo o pagar algunas deudas también son excelentes factores de motivación a corto plazo a los que puedes aferrarte.

Tu 'por qué' puede ser algo tan grande como un ascenso laboral o construir el trabajo de tus sueños desde cero; o algo pequeño, como prometerte un tazón de helado si puedes terminar una tarea sin una fecha límite además de tu carga de trabajo habitual. Encuentra lo que te motiva y usa tu calendario online para aferrarte a ello.

Plazos o no, puedes encontrar formas de alcanzar la máxima productividad. Ahora, manos a la obra, ¡el mundo está esperando que hagas grandes cosas!

fecha: 2021-10-19